miércoles, 15 de abril de 2020

CUANDO LA FICCIÓN ES TU REALIDAD


Como si de una guerra se tratara dejé todas mis cosas atrás y me dirigí hasta el único sitio que me parecía seguro: mi casa.

Pero de repente, todo aquello que daba por sentado se tambaleó, ya no había ningún  lugar seguro. El enemigo, tan minúsculo como mortal, estaba en todas partes.

Ya no podemos salir, aparte de quedarnos en casa, lo único que tenemos que hacer es soportar una carga psicológica aplastante. Al principio parecía fácil, incluso divertido, pero ahora los días pasan de forma inadvertida, como si formáramos parte del elenco del Día de la Marmota.

No hay forma de viajar ni de olvidar las cifras que penetran minuto a minuto en tu mente y que van haciendo mella en ti, sigilosa pero impasiblemente.

Y mientras algunos se refugian en un aplauso conjunto, yo encuentro mi oxígeno sumergiéndome en los universos de Brontë, de Orwell o de Márquez.

 Pero ni siquiera estos mundos superan la ficción de mi realidad.

martes, 3 de marzo de 2020

Vida

Otra vez tú en mi vida.

Apareciste en mi comienzo y apareces en mi final.

Te has llevado muchas cosas contigo: miradas, sonrisas, alegría...

Pero si hay algo que nunca te llevarás será su mero recuerdo, su amor.

Ese amor incondicional que no se enseña, que no se aprende. Se vive.

El amor que solo unos cuantos afortunados conocen.

El amor a la vida.

miércoles, 12 de febrero de 2020

Otra vez aquí

Tengo los ojos hinchados y me pitan los oídos.
El otro día soñé contigo y me susurraste al oído que debía ser fuerte.
¿Acaso era una premonición?
¿Escribiste mi destino cuando apareciste?
Ahora pienso en ti y en cómo te fuiste.
Ahora pienso en ti y en cómo me rompiste  trozo a trozo, palmo a palmo.
Ahora pienso en cómo me desgarraste sin ningún remordimiento.
Cuando te fuiste no supe darme cuenta de qué significaba eso, pues aun te sentía.
¿Cómo iba a irse un alma pura?
¿Cómo iba a irse la mismísima Vida?
Pero no. La vida no se fue.
 La vida cambió, pero continuó.
Mi corazón supo volver a juntar las piezas, aprendió a latir de nuevo.
A veces me cuesta recordar tu rostro, pero es la memoria de tus gestos los
que me devuelven la Vida.
Es tu risa la que me transporta al Pasado.

viernes, 24 de enero de 2020

Vuela

Crecimos juntos, pero el tiempo
y la experiencia ha hecho mella en 
nosotros
 y ahora a penas nos 
conocemos el uno al otro.
Tú tienes tu vida, 
yo la mía.
Cuando nuestros caminos se unen 
me gustaría cogerte de la mano
 y a la vez soltarte, 
porque nadie es de nadie.
Quiero verte volar, alzarte al cielo y
alcanzar tus sueños.
Tan doloroso es saber que ni siquiera
estoy en ellos que deshecho la 
idea que un día me rondó.
El "¿y si...?" se convirtió en un "¿ y si no...?" 
y a eso me agarré yo.
Sé tú, 
se un pájaro, 
alza tus alas y echa a volar.