Crecimos juntos, pero el tiempo
y la experiencia ha hecho mella en
nosotros
y ahora a penas nos
conocemos el uno al otro.
Tú tienes tu vida,
yo la mía.
Cuando nuestros caminos se unen
me gustaría cogerte de la mano
y a la vez soltarte,
porque nadie es de nadie.
Quiero verte volar, alzarte al cielo y
alcanzar tus sueños.
Tan doloroso es saber que ni siquiera
estoy en ellos que deshecho la
idea que un día me rondó.
El "¿y si...?" se convirtió en un "¿ y si no...?"
y a eso me agarré yo.
Sé tú,
se un pájaro,
alza tus alas y echa a volar.