martes, 19 de julio de 2016

Risa oscura

Una risa me despierta de mi profundo sueño. Una risa perteneciente a unas cuerdas vocales 

pertenecientes a una boca perteneciente a una persona, ¿o no?

 Me fijo bien en esa risa, enciendo la luz y me doy cuenta que no hay nadie en la habitación. Decido 

que solo ha sido un efecto producido por mi imaginación, ¿o no? 

Vuelvo a dormir.

Pasadas lo que para mí suponían unas cuantas horas una risa me despierta. Miro el despertador y veo 

que solo han pasado treinta minutos desde la última vez que esa risa me despertó, ¿o no?

Esta vez le doy más importancia al asunto, mañana tengo un examen muy importante y tengo que 

descansar, así que necesito que esa risa que creía perteneciente a unas cuerdas vocales que creía 

pertenecientes a una boca perteneciente a una persona paren. 

Me levanto y enciendo la luz. No hay nadie. Es todo fruto de mi imaginación, ¿o no?

Me vuelvo a acostar y tan pronto como lo hago escucho es risa. Me fijo bien ella, pongo mis SEIS 

sentidos a trabajar para encontrar al dueño de esa risa. 

Poco a poco me doy cuenta que esa risa proviene del armario. Lo abro. Hay una persona dentro,     


¿o no?
















¿Mutante?

Y así, 

sin venir a cuento, 

se convirtió en el monstruo
 

que siempre había sido.